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Conoce Mejor tus Frenos

El freno es el mecanismo encargado de aminorar la marcha del vehículo o detenerle mediante el rozamiento o fricción del tambor o disco con las zapatas o pastillas.

Según el sistema de accionamiento, se clasifican como:

*Mecánico

*Hidráulico

*Neumático

*Eléctrico

Los sistemas más empleados en automóviles de turismo, son el mecánico y el hidráulico. El ABS mejora la frenada y garantiza la gobernabilidad de la dirección en condiciones críticas.

Siglas frecuentemente utilizadas:

ABS (Anti-lock Braking System)

Sistema antibloqueo de frenos. Evita el bloqueo de las ruedas en frenadas de emergencia, manteniendo la maniobrabilidad del vehículo. Con el sistema de frenos ABS, mientras pisas a fondo el pedal de freno éste empieza a vibrar y se producen de forma automática un ciclo de frenadas intermitentes sobre las ruedas.

 

BAS (Brake Assistance System)

Sistema de asistencia de frenada. Desarrollado por Mercedes. Refuerza y acelera la presión sobre el pedal del freno al detectar un pisotón violento. Aumenta la eficacia del sistema ABS, acortando la distancia de frenado.

 

DBC (Dynamic Brake Control)

Sistema electrónico utilizado por BMW, similar al sistema BAS de Mercedes. Refuerza la presión de frenada y acorta las distancias de frenado.

 

EBD (Electronic Brake Control)

Distribución electrónica de la fuerza de frenado. Es un sistema de seguridad activa que distribuye la fuerza de frenado entre cada eje en función de la carga del vehículo o el estado de la calzada. Actúa, generalmente, en combinación con el ABS.

 

HDL (Hill Descend Control)

Control de descenso de pendientes. Actúa conjuntamente con el ABS para evitar pérdidas de tracción en descensos pronunciados, en vehículos todoterreno.

 

NBA (Nissan Brake Assistance)

Sistema de asistencia en frenada de Nissan. Cumple la misma función que el sistema BAS, reduciendo el esfuerzo a realizar sobre el pedal del freno durante frenadas de emergencia y mejorando la eficacia del ABS.

 

La fuerza de frenado debe asegurar una rápida detención de las ruedas pero sin llegar a bloquearlas. Para que eso sea posible es fundamental que tengas en cuenta las condiciones de la vía y el estado general de los mecanismos de tu vehículo (neumáticos, suspensiones, etc.).

 

Para su correcto mantenimiento:

Una vez al año o cada 20.000 km haz una revisión completa del sistema de frenos.

En esa revisión se debe verificar el estado de la bomba de freno y los bombines de rueda (que no presenten síntomas de agarrotamiento ni fugas de líquido), del desgaste de las pastillas de freno, los tambores y los discos, la presión del sistema y el servofreno.

Es bueno que comprueben la eficacia del freno de estacionamiento.

El nivel del líquido de frenos deberá mantenerse dentro de unos límites, y por eso debera revisarlo de forma periódica y sustituirlo según las recomendaciones del fabricante.

Un sistema de frenos en mal estado causará un aumento de la distancia de frenado y restará seguridad en la conducción de tu vehículo.